8 de diciembre de 2006

A TRES AÑOS DE LA FUNDACIÓN DE AZKINTUWE
Junto al lafkenmapu

Cada día que transcurre, más y más ciudadanos mapuche se sienten con el derecho de expresar su opinión, así como aceptar también ser opinados, en un proceso de democratización de la palabra del cual nos sentimos parte. Hoy, la existencia de medios de comunicación, la generación de corrientes de opinión, la apertura de debates, contrasta con añejas formas de ejercer el derecho a disentir.

Por Wladimir PAINEMAL* / Periódico Azkintuwe Nº 22


Los medios de comunicación producen cambios culturales. Azkintuwe no oculta su intención de generarlos, allí donde hoy sigue campeando la intolerancia, los prejuicios y las imágenes preconcebidas respecto de lo que somos.

Celebramos con esta edición tres años de labor, buscando mejorar nuestras capacidades y estableciendo alianzas con diversos sectores que entienden la importancia de la libertad de expresión y el derecho a estar informados.

Fue en la ciudad de Puerto Saavedra, junto a la majestuosidad del Lafkenmapu, donde por primera vez nos planteamos la idea de publicar Azkintuwe. Corría el año 2003 y varios nos debatíamos entre la militancia política, los estudios universitarios y una pregunta que recién hoy pareciera acercarse a una respuesta: ¿Cómo compatibilizar nuestro compromiso social, nuestras ansias de ser parte del movimiento mapuche, con aquellas capacidades profesionales adquiridas en nuestro paso por las aulas de estudio?

Un medioambiente a ratos hostil hacia aquellos que apostaban por el denominado "conocimiento winka" no hacia más fácil el poder encontrar una respuesta a tamaño dilema existencial. Estas y muchas otras interrogantes charlamos allí, a orillas del Pacífico, en la costa oeste del Wallmapu. No recuerdo como fue exactamente, pero en algún momento alguien comentó la idea de un espacio donde pudiéramos detenernos a reflexionar. Mirarnos y mirar. Observarnos y observar. En resumen, alguien habló de un Azkintuwe.

Por aquellos días, el periodismo ganaba estratégicas cabezas de playa entre nosotros, ya sea como habituales lectores de la prensa nacional e internacional, o bien como aprendices de redactores y analistas de nuestra realidad. Y así, de un momento a otro, nos vimos entusiasmados con la idea de levantar un periódico donde el debate, la información de calidad y la generación de opinión constituyeran sus principales objetivos. Un medio con la mirada puesta en el presente y en el futuro de nuestro Pueblo, puesto que el pasado nos incomodaba por su aroma de museo y estética de feria indígena costumbrista.

Repasando tres años de labor comunicacional, podemos decir que este fue quizás nuestro mayor atrevimiento y también nuestra principal derrota. Y enhorabuena, pues a medida que transitamos por ese camino de observar y observarnos, de reconocernos también en las miradas de los otros, aprendimos a reconciliarnos con ese otro pasado de nuestro Pueblo, aquel plagado de dignidad, así como también de éxitos y fracasos, de alegrías y tristezas, que constituyen un legado que nos ha hecho madurar y crecer. Todo lo que somos se lo debemos a los que fueron ayer. He ahí una de las grandes lecciones aprendidas.

Los medios de comunicación producen cambios culturales en toda sociedad. Azkintuwe no oculta su intención de generarlos, allí donde hoy sigue campeando la intolerancia, los prejuicios y las imágenes preconcebidas respecto de lo que somos y lo que aspiramos llegar a ser. Esta sea quizás una de las batallas mas desafiantes que nos hemos propuesto como medio de comunicación, lograr hacer frente al permanente bombardeo de estereotipos y categorizaciones que asocian de buenas a primeras a los mapuche con la violencia y el terrorismo; con lo rural y lo campesino; con lo marginal y la contracultura; con lo revolucionario y aquellas utopías exportadas de otros tiempos y realidades, dejando -en cualquiera de estos casos- relegada en las sombras a parte importante de nuestra sociedad nacional.

Nos referimos al mapuche de a pie, aquel peñi o lamngen profesional, urbano, obrero, estudiante, poblador, campesino o asalariado; cristiano, bahai o simplemente agnóstico; simpatizante de centro, izquierda y porque no decirlo, tal vez de derecha, con sus contradicciones a flor de piel, cargando pequeñas luchas cotidianas, intereses diversos y particulares visiones de lo que significa hoy ser "gente de la tierra". En tres años de labor, los trabajos publicados en Azkintuwe han ido mostrando retazos de aquella variopinta diversidad que nos compone y que nos diferencia de un regimiento, aquel espacio donde todos piensan lo mismo y cualquier atisbo de librepensamiento es combatido sin contemplación.

Decimos con orgullo que cada día que transcurre, más y más ciudadanos mapuche se sienten con el derecho de expresar su opinión, así como aceptar también ser opinados, en un proceso de democratización de la palabra del cual nos sentimos parte. Hoy, la existencia de diversos medios de comunicación, sean estos radiales, digitales, impresos o televisivos, la generación de corrientes de opinión, la apertura de debates, contrasta felizmente con añejas formas de hacer política o de ejercer el derecho a disentir y que algunos confunden aún con la descalificación personal desde el anonimato. Formas que persisten, pero que de a poco se baten en retirada.

Los mapuche de hoy no somos los mismos de hace veinte, treinta o cincuenta años atrás. Nuestra sociedad no es la misma que conocieron nuestros abuelos y por la cual estuvieron dispuestos a morir o a pactar, dependiendo de ellos y sus particulares circunstancias. Nuevos escenarios de lucha asoman en el horizonte y como periódico apostamos porque la flecha de la información siga recorriendo los puntos más diversos de nuestro territorio ancestral, divido artificialmente por fronteras estatales, provinciales y comunales, en ambos lados de aquella gran cordillera que más que separarnos, nos comunica y nos hermana.

Celebramos con esta edición tres años de labor, buscando mejorar nuestras capacidades y estableciendo alianzas con diversos sectores que entienden la importancia de la libertad de expresión y el derecho de nuestra gente a estar informados. En este camino nos hemos encontrado con diversos hermanos de Pueblo, organizaciones sociales, comunitarias, estudiantiles, territoriales y de la sociedad civil, en un proceso de retroalimentación que nos ha permitido enriquecer no solo nuestra misión institucional, sino además ampliar aquellas visiones parciales de nuestra realidad que todos y cada uno teníamos al partir.

En este punto, solo nos cabe saludar a cada uno de los lectores, que desde lejanas latitudes y fuera de nuestras fronteras, nos instan a seguir laburando al comprar un ejemplar del periódico, haciéndolo circular de mano en mano, fotocopiando sus páginas y ediciones digitales, transformando su contenido en útiles herramientas de conocimiento, reflexión y reencuentro. A todos quienes ven en Azkintuwe más que un puñado de hojas impresas, un espejo desde el cual reflejarnos colectivamente, agradecemos sus palabras y su complicidad.

Nuestra labor la desarrollamos pensando en ellos, así como en todos aquellos hermanos aun no convencidos del todo, en aquellos que dudan, que cuestionan y encuentran cada día solo nuevas interrogantes como respuestas. Esperamos que en nuestras páginas, garabateadas de esperanza, encuentren algo de lo que buscan. Vaya el mismo mensaje para nuestros hermanos chilenos y argentinos, interesados en nuestra realidad, que se conmueven con esta lucha de siglos y que aspiran a construir sociedades más respetuosas, tolerantes y amigables para todos / Azkintuwe

* Subdirector de Azkintuwe.

6 de diciembre de 2006


Algunas consideraciones entorno a las relaciones de Poder entre la sociedad chilena y el pueblo mapuche.

El poder ha sido analizado como una necesidad Foucault se pregunta ¿Cómo se ejerce el poder en la visa cotidiana?, por medio de la genealogía del poder intenta abarcar la forma histórica que explica la constitución de saberes discursos. Existiría una relación estrecha entre poder y discurso, de verdad subordinada al poder.

El poder es algo que debe entenderse en el plano relacional, es decir de las relaciones que suceden entre individuos, pero este tipo particular de poder, el de la sociedad chilena por sobre el pueblo Mapuche, se encuentra institucionalizado desde el aparato de Estado Nación Chileno, por ello intentare escarbar en los orígenes de esas relaciones de desigualdad para con el Pueblo Mapuche, de modo de descubrir cuáles fueron los distintas instancias que dieron pie a la existencia y reificación de un sentimiento de superioridad del chileno frente al mapuche, cuáles son los fundamentos de una relación de desigualdad generada a partir del no reconocimiento de los pueblos indígenas en Chile.

Como sabemos desde sus orígenes el Estado chileno ha concebido a su población como homogénea, “aquí todos somos iguales, indígenas existen pero se han mezclado con los españoles”. La historia del pueblo Mapuche ha sido negada por los historiadores, el Estado y por la sociedad nacional chilena. Ha sido golpeada a lo largo del siglo XX por múltiples estrategias (modelos externos) para su asimilación.

El pueblo mapuche inconcientemente ha asumido a lo largo de años la obediencia a un mandato de inferioridad, pero esto no quiere decir que como sociedad asumieran porque sí una estrategia de dominación, se trata de una imposición una estrategia política de subordinación, de interiorizar en el dominado un sentimiento de culpa por ser lo que es, un sentimiento de inferioridad.

Sergio Villalobos, Premio Nacional de Historia 1992, es uno de los exponentes de este discurso, es la autoridad que ha escrito los libros de historia que han formado a miles de estudiantes de enseñanza media, imponiendo la categoría de Araucano, desestimando toda la historia de abusos y dominación de que ha sido objeto el pueblo mapuche. Hace un tiempo en una entrevista al medio periodístico LUN dice "Siempre se piensa en una dominación terrible, con despojos y violencia, pero nunca se tiene en cuenta que los araucanos fueron protagonistas activos de su propia dominación".

Para Villalobos los Araucanos fueron agentes de su propia dominación, motivados por:
Intereses de toda clase. Necesitaban el fierro, el aguardiente y el vino sólo tenían una chicha de mala clase hecha de maíz o frutilla; les interesaban los espejos, las baratijas, los adornos, la ropa, los géneros, los corvos, las espadas... son unos simples burgueses y es natural, porque el ser humano quiere tener lo que no tiene... y el chileno y el español representaban eso. Entonces vamos tratando con ellos y haciendo comercio. Luego vino el mestizaje y la transculturación. No fue sólo guerra ni despojo.... Hoy hablamos de relaciones fronterizas, no de dominación. No fuimos nosotros los culpables, fueron ellos mismos.”
Son estos argumentos los que generan en la sociedad en general el sentimiento de superioridad, en las relaciones de poder los mapuches quedan subordinados y vistos paternalistamente. Es por ello que intentare abordar desde una perspectiva histórica los distintos elementos que delinearon este tipo particular de relación asimétrica del poder.


Antecedentes históricos del Pueblo Mapuche.

Para Quijano (2003) América es el 1º espacio –tiempo de un patrón de poder mundial donde corvengen dos procesos históricos que son ejes del nuevo patrón de poder: por un lado la codificación de diferencias en la idea de raza, y por otro la articulación de todas las formas históricas de control del trabajo y de recursos, productos en torno del capital y del mercado mundial.

La dominación Mapuche surge a mediados del siglo XVIII, aparece el contacto con los dispositivos de dominación colonial, los Parlamentos fueron las primeras relaciones interétnicas, entre españoles y mapuche. Debe reconocerse el hecho que como sociedad no estaban homogéneamente organizados, no existía una concepción de pueblo como lo conocemos hoy, la sociedad mapuche a lo largo de su historia ha ido reconstruyéndose, constantemente, intentaremos mostrar como este es un elemento que le ha permitido su existencia hasta hoy. Estos Parlamentos eran relaciones bilaterales, principalmente para acordar términos comerciales, se trataba de una sociedad ganadera, nómada, la relación se dio entre dos naciones.

La antigua sociedad mapuche fue internada en un nuevo contexto de relaciones, antes la autoridad no era permanente con el desarrollo de los parlamentos y la incipiente economía ganadera fue haciéndose necesaria la existencia de representantes más permanentes.

Los parlamentos tenían una función ritual, eran una suerte de maratón discursiva, no existía una unificación lingüística, es decir una plataforma cognitiva, por lo que cobraban importancia los traductores o mejor llamados Lenguaraz y los capitanes de amigos que eran actores locales.

Por otro lado el mestizaje biológico fue generalizado, la filiación diferenciada, que postulan autores como Villalobos, era social y no racial, tempranamente los mapuche fueron incorporando a españolas entre sus mujeres, aparece la figura femenina de la “Chiñurra”, mujer blanca que vive como una mapuche más.

En la sociedad mapuche el concepto de tradición era inexistente (Bengoa), allí estaba su fuerza se trata de una sociedad segura de si misma, no había temor a perder su fortaleza, se apropiaron del caballo, y de armas de guerra, usaban las ropas españolas pero con la intención de mostrar superioridad frente al enemigo español. Estos mismos hechos Villalobos los ha interpretado como un interés por lo material, creo que su planteamiento esta basado en una mirada desde la modernidad de ambición, un pensamiento inexistente en la sociedad mapuche hasta ese entonces. Este argumento es clásico de los teóricos que siguen los lineamientos de Hobbes con el Leviatán donde los indígenas son vistos como naturales, poseedores de todos los atributos negativos (la envidia, la traición, etc.) del ser humano, la clásica idea de que el hombre es malo por naturaleza.

Pero como antes mencionaba los mapuche no tenían unificada una estrategia para enfrentar a los españoles, las alianzas muchas veces estaban en contradicción entre los propios mapuche, comienza un periodo de rebeliones y guerras internas.

Poco a poco el poder va haciéndose hereditario, comenzando las diferencias y conflictos constantes entre la autoridad tradicional Toqui consuetudinario, y el Lonko que desempeñaba relaciones estratégicas con los chilenos. El proceso de independencia de Chile 1810 llevo a que los distintos sectores de la sociedad mapuche tomaran partido en busca de una mejor posición frente al nuevo escenario. Todo lo anterior para mostrar que en la sociedad mapuche los roces políticos no estaban ausentes.

Como bien nos dice Pierre Clastres, el poder político es universal y no puede dividirse entre sociedades con y sin poder, sino que existen dos tipos de poder el coercitivo y el poder no coercitivo. El primero es propio de las sociedades con Estado institucionalizado y centralizado, el segundo es el que caracteriza a las sociedades tradicionales, basadas en el parentesco y en autoridades carismáticas.

Clastres nos muestra que la dualidad poder-coerción no es un modelo de poder verdadero, las sociedades occidentales son sólo un caso, no hay razón científica de tal privilegio. "Aun si no hay institución política, lo político está presente, el poder político no es inherente al hombre, no es una condición natural, pero si lo es a la vida social."

Para Balandier en las sociedades sin estado, como la sociedad mapuche, el poder se halla en un circuito pre-político (parentesco, religión, economía), el poder político es inmanente a toda sociedad, aparece como un producto de la competencia y como medio para contenerla, por tanto debemos quitar la idea de que las sociedades tradicionales están carentes de relaciones de poder. En las sociedades pre-políticas ritual y ceremonia son instrumento de acción política, poder y símbolos confieren a la sociedad de medios para afirmar su cohesión interna y expresar su personalidad. El poder cobra aspecto de una necesidad inherente a toda vida en sociedad, expresa la coerción así, el poder debe justificarse manteniendo un estado de seguridad y prosperidad colectivas, todo esto se ve transformado con la formación de los estado nación.

1881 Chile se abre a la pacificación de la Araucanía, para el pueblo mapuche ese momento se recuerda como un hito de resistencia, fue la vez en que todos los sectores se unieron para enfrentar a los chilenos, decían “debían morir muriendo”, la dominación era inminente y evidente, por lo que la guerra era el rito que les otorgaría continuidad histórica. (Bengoa) vendría el paso de indio a campesino. Expondré brevemente las etapas siguientes de la relación entre el estado chileno y la sociedad mapuche en 5 periodos.

En un primer periodo la radicación en reducciones desde 1884 a 1931, transformó a la antigua sociedad ganadera y ecuestre con independencia política y también económica, en una sociedad empobrecida y campesina. A los agrupamientos arbitrarios de población que no respetaron la organización tradicional Mapuche, se suma el problema de la tierra, se hace necesario introducir el concepto de valor de la tierra que antes siempre fue para el trabajo comunitario de las familias.

A pesar de los esfuerzos de la elite política chilena, el espacio de la reducción permitió el fortalecimiento de la cultura. Un elemento clave para comprender los ejes articulados que han sostenido los mapuches es la rápida inclusión a las formas organizativas que se iban formando en la sociedad nacional. Por ejemplo en las primeras décadas del siglo XX se formo la “Corporación Araucana”, así también la “Sociedad Caupolican Defensora de la Araucanía” que planteaban una integración respetuosa, lamentablemente sabemos que el Estado chileno nunca ha tomado en serio ninguna de las organizaciones mapuches.

El segundo periodo de 1931 a 1967 es el de la plenitud de la sociedad reduccional, la “congregación ritual” que habla Luís Faron en “Los Mapuches: su estructura social” es la relación estrecha entre la comunidad , la religión y el parentesco. La ceremonia de ngüillatún reúne físicamente la red compleja y cerrada de parientes. Este es un efecto del problema de la tierra, que obliga a cerradas alianzas matrimoniales al interior de la comunidad.

En términos de participación política Mapuche en el tercer periodo de 1967 a 1973 “La Federación Campesina e Indígena de Chile, Asociación Ranquil” (1962) es otro ejemplo de adopción de organizaciones huincas (Chilenos- extranjeros), similar a la Federación Obrera de Chile FOCH, aportó en la formación de la Central Única de Trabajadores CUT, poco a poco los mapuches se vieron en semejanza con los discursos de Izquierda. El problema que surge es que la izquierda - no sólo la chilena – se niegan a una separación y subsumen a los indígenas a la masa campesina. Con la Reforma Agraria vinieron nuevas formas de organización, el indigenismo se desacreditó y dinamitó surgiendo muchas nuevas organizaciones.

Un cuarto periodo que comprende desde 1973 a 1990 se lleva a la práctica un intento de destruir a la sociedad Mapuche, por parte del gobierno militar y la derecha, la imagen revolucionaria extremista y bárbara que la sociedad chilena ha configurado en todos estos años legitima una nueva política divisionista de la tierra, y el ingreso de la propiedad privada. En términos prácticos no significó ni un avance ni un retroceso en el tema de las tierras, y los mapuches se alejan del resto de los movimientos sociales chilenos.

Finalmente un quinto periodo desde 1990 hasta hoy, se produce un cambio cualitativo en la situación de los pueblos indígenas. La celebración de los 500 años de la usurpación hispana, junto con el retorno a la democracia el año 1989, juntoa la aparicion de represas hidroeléctricas, configuran el momento propicio para la explosión de movimientos. Lo cierto es que para los propios mapuches que han estado durante toda su historia enfrentándose los ataques de partes del estado chileno, términos como “emergencia étnica” o “etnogenesis Mapuche” no les parecen apropiados. Estos conceptos resultan de la necesidad de cuentistas sociales de conceptualizar fenómenos como la visibilización del pueblo Mapuche frente a la sociedad nacional.

Nuevos sectores se acercan a los mapuches para restablecer el diálogo, la concertación se compromete y crea en un principio la CEPI y más tarde la CONADI (estamento que a nivel estatal tiene muy poca presencia), en términos legales desarrolla la Ley Indígena 19.253 de 1993, para la protección de la cultura. además de la reciente Comisión de Verdad Histórica y Nuevo Trato 2002. En una década el estado chileno no ha realizado ningún reconocimiento de los temas fundamentales, tales como la ratificación del convenio 169 de la OIT (1989), y el reconocimiento como nación.

Otro elemento que toma preponderancia en este periodo es la globalización de los medios de comunicación a nivel mundial. La internacionalización ha resultado ser un tema que para los pueblos indígenas, por tanto para los Mapuche, ha obligado a replantearse las estrategias políticas de lucha de sus derechos como nación, y a la libre determinación y el ejercicio de sus derechos consuetudinarios.


Consideraciones respecto al poder

Ahora bien, luego de esta contextualización breve y no muy precisa en términos teóricos, quiero proponer que las relaciones entre el Estado nación chileno y el pueblo mapuche a existido siempre una situación de subordinación, sin duda por lo que dice Quijano, la construcción de la categoría de raza en América generó que todas las poblaciones indígenas quedaran subordinadas a una categoría de inferioridad eso es lo que él llama colonialidad del poder.
idea de raza, una construcción mental que expresa la experiencia básica de la dominación colonial y que desde entonces permea las dimensiones más importantes del poder mundial” (Quijano:2003)
Esto se ve marcadamente en chile con la formación de el estado moderno, la sociedad chilena no logra aceptar la existencia de pueblos indígenas, no ocurrió así en países con una población indígena muy superior, sin embargo esta categoría de inferioridad, a pesar del reconocimiento de estados plurinacionales, las poblaciones indígenas quedan subsumidas a categorías paternalistas de inferioridad, son siempre el hermano chico en los países donde han existido ancestralmente.

El poder político nos dice Weber, organiza la dominación legítima y subordinación, crea una jerarquía propia de la desigualdad. Los orígenes de esta dominación deben buscarse en la formación de los estados nación. No hay sociedad sin poder político, no hay poder si jerarquía y relaciones de desigualdad (individuales o como sociedad).

La formación de relaciones sociales fundada en la idea de Raza produjo en América identidades sociales históricamente nuevas, así la idea de Raza otorgó legitimidad a la relación de dominación de la conquista, la constitución de Europa y la expansión del colonialismo Europeo. (Quijano)

Según Bourdieu "el efecto propiamente ideológico consiste en la imposición de sistemas de clasificación políticos bajo las apariencias legítimas de taxonomías filosóficas, religiosas, jurídicas, etc. El poder simbólico reside en los “sistemas simbólicos” se define en y por una relación determinada entre los que ejercen el poder y los que lo sufren, es decir, en la estructura misma del campo donde se produce y se reproduce la creencia (los símbolos de poder son capital simbólico objetivado y su eficacia está sometida a las mismas condiciones.)

Esta identidad histórica sobre la base de la idea de raza, tomo lugar en la nueva estructura global de control del trabajo, así raza y división del trabajo quedaron estructuralmente asociados y reforzándose mutuamente, se impuso la división racial del trabajo. (Quijano) está imbricación de división racial del trabajo esta desde los orígenes y ha sido un sentimiento que la sociedad en su conjunto ha asumido como verdadera, como diría Berger y Luckman (1993), es un discurso que ha sido reificado.
Las habituaciones y tipificaciones en la vida común de A y B se convierten en instituciones históricas… la objetividad significa que (las) instituciones se experimentan como existentes más allá del individuo como si poseyeran una realidad propia…en la transmisión a nuevas generaciones la objetividad del mundo institucional se endurece, para los hijos y los padres ya no es tan fácil cambiarlas.” (pp:78)
… A la vez que este cuerpo de conocimiento se transmite a la generación inmediata, se aprende como verdad objetiva en curso de socialización, así se internaliza como realidad subjetiva…” (Ibíd.)
Esto es lo que sucedió con la relación entre la sociedad nacional y el pueblo mapuche, cada generación nueva ha crecido y ha subjetivado un discurso homogenizante, que ignora, descalifica y subestima todas las riquezas que como sociedad tiene el pueblo mapuche. Exaltando su sentido guerrero, porque ese es el único aspecto apropiado por los chilenos, respecto al mapuche.

El eurocentrismo es una específica racionalidad que se hizo hegemónica mundialmente colonizando, superponiéndose a todas las demás previas y diferentes y a sus respectivos saberes concretos tanto en Europa como en el resto del mundo. Para Quijano la colonialidad del poder basada en la imposición de la idea de raza (instrumento de dominación) ha sido factor limitante del proceso de construcción del estado nación basado en el modelo eurocéntrico. Esto porque las elite oligárquicas a cargo de la construcción de los estados nacionales en América, no habrían desarrollado un sentimiento de nación con los habitantes originarios, pues siempre estos últimos, han sido marginados de la construcción de una identidad nacional.
La sociedad chilena ha interiorizado y resignificado los discursos homogeneizantes, porque el pueblo mapuche siempre fue visto como atrasado, la no existencia de un poder estratificado y profundamente institucionalizado, es el elemento que les permite hablar de lo poco desarrollado de la política en ellos. Por eso comenze este ensayo contextualizando brevemente la historia del pueblo mapuche, se hace necesario revisar los argumentos que desde el estado se generan y reproducen en las escuelas, que son el agente socializador de estos discursos genocidas.
Los sistemas simbólicos cumplen su función política de instrumentos de imposición o de legitimación de la dominación, que contribuyen a asegurar la dominación de una clase sobre otra violencia simbólica (de una nación sobre un pueblo). Lamentablemente en el caso de la sociedad mapuche, la dominación no se presenta solo en el plano de lo económico de la clase social, se entremezclan con relaciones de raza, clase y género, dicen por allí que “las mujeres son más indias”. Si revisamos los puestos de trabajo a los que aspiran mujeres indígenas en la ciudad, éstas siempre se encuentran por debajo de los hombres indígenas, las mujeres tienen en Chile sueldos por debajo de sus conteneros, pero si la mujer es mapuche o peruana, tendrá sueldos incluso más bajos que mujeres chilenas, en las mismas condiciones laborales.
Intento mostrar que la subordinación y dominación está tan arraigada que sólo la persistencia de organizaciones mapuche, de continuar ocupando espacios públicos, permitirá cambiar la mentalidad racista de la sociedad chilena.

A modo de conclusión

En el presente ensayo intenté mostrar como se ha institucionalizado las relaciones de poder entre la sociedad chilena y el pueblo mapuche, ubicando a este último en una situación de dominación. Muchos historiadores como Villalobos, plantean que los mapuche fueron actores de su dominación, este argumento a mi parecer se encuentra agotado, no tiene sustento, lo demuestra la existencia de movimientos políticos mapuches en la actualidad.

El problema político no consiste en cambiar la conciencia de la gente sino hay que cambiar el régimen político, económico institucional de producción de esa verdad.

Como WALLMAPUWEN que es la construcción de un Partido Político Mapuche vinculado a los interese particulares del pueblo, hoy podemos ver a Mapuche liderando Municipios, y siendo parte activa en sindicatos, gremios, organizaciones, y pese a múltiples obstáculos los mapuches están y siguen vigentes.

Al exponer un poco la historia del pueblo mapuche intente mostrar las distintas transformaciones, los mapuches participaron activamente de todas las instancias políticas que el estado chileno ha generado, en la sindicalización campesina tuvo una fuerte presencia.

Es indudable que a partir de la década de los 90 y con la celebración de los 500 años del descubrimiento de América, la situación y visibilización de los indígenas cambio, este es el momento en que comienza a cambiar de a poco la visión de la sociedad en su conjunto, se comienzan a aceptar y a ser mal visto la discriminación o los abusos de poder sostenidos sólo en una supuesta superioridad racial. Pero la sociedad mapuche no descansa sigue y seguirá en pie, pues la debilidad política que algunos vieron, la carencia de una única autoridad centralizada continua presente hasta hoy, y más que un agotamiento se ha convertido en su fortaleza.

Marichiwew!!!!!

28 de noviembre de 2006



Electivo Cine y Documental Chileno y Latinoamericano

BREVE RESEÑA SOBRE EL DOCUMENTAL Nutuayin Mapu.
Autor: Carlos Flores

El cine documental en Chile tiene desde sus orígenes un elemento de crítica social, un sentido de transformación social.

A analizare el documental Nutuayin Mapu, un trabajo realizado por Carlos Flores en la década del 60, con el respaldo y colaboración del Departamento de Cine Experimental de la Universidad de Chile. Como estudiante de Antropología me pareció tremendamente interesante este documento, pues es uno de los primeros antecedentes de lo que hoy se ha dado a llamar Antropología Visual, ésta proviene de la creencia de que la cultura se manifiesta a través de imágenes visibles.

Donde por medio de herramientas audiovisuales, se intenta hacer un acto de reflexibilidad, pues la imagen siempre es conciencia de algo, el cambio desde la escritura hacia lo visual como una instancia de documento etnográfico que refleja una realidad. Treinta años atrás la antropología visual no existía, era principalmente cine y apoyo audiovisual. La antropología tiene como partes del proceso de construcción etnográfica la observación, elementos metodológicos de trascripción donde pretende interpretar una realidad. El documental igualmente intenta reflejar una realidad, antes de filmar debe interiorizarse de la realidad que intenta reflejar en su texto visual, y expresar al publico una realidad, con el fin de concientizar respecto a una realidad poarticular.

Tomo aquí las palabras de Flores “la idea es salir a filmar con una cámara en la mano y con una idea en la cabeza” desde esta óptica me pareció muy interesante el haber escogido la temática indígena en los años donde nadie se interesaba por lo Mapuche. Hoy en día tenemos documentalistas Mapuche, como Janette Paillán, comprometidos con relatar su propia historia, su propia visión de lo que les afecta como pueblo.

Nutuayin Mapu muestra escenas de un momento de la vida de estas familias, en sus reducciones y comunidad, tenemos el gusto de apreciar como era en realidad un Juzgado de Indios, que era el lugar donde los Mapuche debían hacer sus descargos frente a abusos, expropiaciones y usurpaciones de tierras.

Vemos la fragilidad institucional de una instancia que supuestamente debía resguardar los intereses del Pueblo Mapuche, apreciamos largas filas de espera y en la práctica pocas soluciones. Una casa de madera y un funcionario público que en imágenes muestra poca preocupación por su tarea.

Aunque en el documental se mezclen escenas de la vida diaria ( es decir de la realidad), y escenas preparadas (actuada por los propios mapuche) para expresar el abuso y la expropiación de terrenos, muestra como los winka llegan a las comunidades y queman las casas para obligarlos a trasladarse y abandonar sus predios, esa escena que es representada, no deja de ser verídica, losinvestigaciones históricas nos cuentan que estos hechos si ocurrían, que los mapuche eran amedrentados y obligados a ceder las tierras más productivas, de este modo paulatinamente fueron siendo arrinconados y quedándose con las tierras con peor acceso y menos fructíferas.

Este documental esboza lo que más tarde se denominará el “Conflicto Mapuche”, el tema de la tierra es el origen del conflicto de los mapuche, luego del proceso de reducción se produce una campesinización forzada donde las agrupaciones, es decir la construcción de lo que hoy conocemos como comunidad, fueron totalmente arbitrarias, las familias crecen y la tierra no, y comienza entonces un proceso de migración paulatina, pero igualmente importante, migración que configura lo que hoy son los mapuche urbanos y/o Warriache.

El ojo puesto por Flores en este documental es con la intención de servir de testimonio y gestor de un cambio político, con un contenido de denuncia de los que ocurre en el sur de Chile, un tema que solo con la migración campo ciudad, se hace patente en la sociedad Chilena de los años 60 y 70.

La campesinización de las poblaciones indígenas fue la estrategia estatal mediante la cual se intentaba que estos indígenas se chilenizaran y formaran parte de la gran masa campesina del sur de Chile, pero los indígenas continuaron siendo discriminados, abusados, porque en el inconciente de la sociedad siguen siendo vistos paternalistamente, siendo vistos como los hermanos chicos de los chilenos, campesinos pobres dedicados a la auto subsistencia.

A mi parecer ese es el mayor aporte de Nutuayin Mapu, el haber visibilizado un tipo de relación que en la capital no era conocido, mostrar visualmente los ataques a los que eran sometidos los mapuche.

Un comentario respecto a tras bambalinas de la realización del documental, su autor nos relató el trabajo que significó su realización, tuvieron que dormir en el suelo, vivir y comer junto a las familias que le brindaron hospedaje, esto es la misma experiencia que debe enfrentar el antropólogo para impregnarse de la visión del otro, la observación participante, vivir con y como él, para poder entender su cosmovisión. Esto le da a Nutuayin Mapu un enriquecimiento mayor.


11 de noviembre de 2006

Encuentro Nacional de Estudiantes de Antropología y Arqueología.

Debo reconocer que cuando comparto con mis futuros colegas, vivo una instrospección, me automargino y es que miro a mi alrededor y encuentro realidades distintas, pero sobre todo formas de convivencia que no me gusta compartir. no es que sean más o mejores que io, es que sencillamente no me gusta, no me gusta!!!!!

Quizá usted no entiende mi postura, yo vengo de la población, sí de una marginal villa en la comuna de pudahuel, me encanta mi vida, no reniego de ello, lamentablemente en las universidad son muy pocos poblacionales que logran ingresar, y cuando ya estan dentro la mayoría debe abandonar sus estudios, sencillamente por plata.

En valparaiso pensaba ¿que será de aquellos compañeros que no continuaron, de aquellos que abandonaron sus estudios de antropología?.

me acompañaba la Maria Paz, no teníamos donde alojar, siempre fue facil encontrar hospedaje en valpo pero las cosas se daban complicadas, hasta que en la calle encontre a Pato Fredes, un ex compañero, de los mismos, de los marginales. Nos brindó alojamiento, conversamos mucho nos reímos, nos acordamos de la pame, el cara de guagua, el juan, camello, y tantos y tantos de los mismos, con sencibilidad especial algunos con mas y menos capacidades, pero todos entusiastas alumnos de 1º año.

recordamos el examén de antropologia general, cuando los invité a mi casa a estudiar toda la noche, al día siguiente con paro de micros en la ciudad, partimos a la U a dedo, llegamos y yo estaba eximida jajaja pero no importó porque los que estudiamos aprobaron.

la historia de mi amigo pato sigue parecida, se fue a valpo y en la UPLA estudia castellano, le fue exelente pero tuvo que congelar, nuevamente, por plata.

Quiza usted lector avezado, dira ¿pero ahora el gobierno tiene sistemas de creditos para los jóvenes de escasos recursos? si es verdad pero cuales son los criterios de selección, habrá apoyo para ese estudiante del liceo municipal, para que estudie antropologia, o arquitectura, o ingenieria, o cualquiero otra carrera de elite. ¿y cuán hipotecado queda su futuro?

Lo que me choca es que esta puta carrera sea aún de elite, que los vicios de nuestros proceres academicos sean reproducidos en un banal encuentro de estudiantes. que los compañeros abandonen la carrera y a nadie le importa, que un compañero este botao y a nadie le importa, total cada uno tiene asegurado la mensualidad, las fotocopias y hasta los vicios, la plata para hacer terreno en isla de pascua, peru o bolivia, no se confunda no es que sea malo pero digame usted no será mucho????
soy resentida social y que? nunca lo he negado.

4 de noviembre de 2006

3º Aniversario de Azkintuwe


Saludos a todos los que forman parte de Azkintuwe

La primera vez que supe de su periódico fue durante el último congreso de Antropología realizado en San Felipe, en aquella ocasión su director Pedro Cayuqueo mostraba cual eran los fundamentos que guían el quehacer periodístico, político social de este medio de comunicación.

Un aspecto de real importancia de su medio es el carácter nacional mapuche, independiente, comprometido con informar sobre lo que ocurre en cualquier lugar del Meli Witran Mapu. Pensar un país mapuche, y en el último tiempo un partido político mapuche.

Si revisamos un poco en las distintas adopciones de estrategias políticas que han tenido las distintas organizaciones políticas mapuche en los últimos siglos: "La Corporación Araucana", "La Sociedad Caupolican Defensora de la Araucanía" que planteaban una integración respetuosa. "La Federación Campesina e Indígena de Chile, Asociación Ranquil" en 1962 es otro ejemplo de adopción de organizaciones hincas con la intención de tener un espacio para expresarse dentro de la esfera política Chilena, vemos como nuestros dirigentes se han apropiado de las herramientas que el estado les ha puesto, como antes ocurriese con el caballo.

Hoy en día la globalización de los medios de comunicación a nivel mundial junto a la internacionalización, son temas que han obligado a los pueblos indígenas y a los mapuches, a replantear las estrategias políticas de lucha de sus derechos como nación, la libre determinación y el ejercicio de sus derechos consuetudinarios. Por ello destaco el éxito que ha tenido la apropiación de espacios comunicacionales como internet.

Otro elemento que destacó de Azkintuwe es la integración de sectores rurales aislados, tanto en el Walmapu (Chile) y el Puelmapu (Argentina) "Dos estado, un mismo pueblo, un mismo periódico"

Me gustó particularmente los reportajes "Inche ta Mapunky" ( oct 2004) y "Grupo Hip Hop Mapuche lanza su primer disco por internet" (sep 2006), en estas notas reafirman su compromiso de apertura con los distintos sectores del país, dando espacio y difusión a los grupos de jóvenes que reconstruyen su identidad, por medio de herramientas contemporáneas de difusión musical.

Debo reconocer haber tenido la suerte de acceder a la universidad y en sus aulas conocer la historia de mi pueblo mapuche. Nací en santiago, mi abuelo Francisco Huenuqueo llegó a la ciudad muy joven, las circunstancias racistas, llevaron a que mi madre y tías no quisieran sentirse parte de nuestro pueblo.
crecí como winka

Cuando supe de Azkintuwe me sentí de a poco parte de su proyecto, no por colgarme de los logros de los demás, sino por la propuesta que tienen desde la editorial de la primera publicación el mensaje fue claro, "en estas paginas trataremos de reflejar las visiones de todos aquellos, que hoy apuestan , desde las distintas trincheras del quehacer político, social y cultural, por la reconstrucción de aquella vieja utopía del país mapuche."

comprendí que las circunstancias me llevaron a estar en una postura nueva, al igual que miles de jóvenes que aún teniendo sangre mapuche sentimos el vacío de no conocer directamente desde nuestras raíces, el relato oral de nuestros antepasados, no poseer tierras y tener rotos los vínculos con las familias que aún viven allí (en mi caso nueva imperial) donde alguna vez nuestros abuelos partieron en busca de una mejor vida.

Por mucho tiempo me cuestione cual era el lugar que debía tomar, ser antropóloga y desde allí estudiar la historia del pueblo mapuche, o servir en algo al desarrollo y progreso de mi pueblo, tome la opción más difícil la segunda.

Por todo ello hoy a tres años del inicio de sus tareas espero que Azkintuwe viva por siempre y que el proyecto político nacional mapuche logre realizarse con el consenso de todos los sectores de nuestro pueblo.
Marichiwew!!!!!!!

Natalia Molina Huenuqueo